Cero cables a la vista
Canaletas interiores y tapas registrables para que el cableado quede escondido pero accesible.
La tele suele ser lo primero que se mira en el salón y, muchas veces, lo peor resuelto: regletas a la vista, el router escondido detrás de un libro y una consola que se calienta. Un mueble de TV a medida lo ordena todo en una sola pieza.
Definimos medidas, capacidad, acabados y montaje antes de fabricar para que cada decisión responda al espacio y al uso reales.
Canaletas interiores y tapas registrables para que el cableado quede escondido pero accesible.
Rejillas y huecos traseros para que la consola, el decodificador o el amplificador no se sobrecalienten.
Ajustamos anchos y alturas al centímetro, también si hay pilares, ventanas o radiadores cerca.
Sabes qué incluye el presupuesto antes de firmar: mueble, montaje y cualquier extra.

Soy Antonio Serrano. Cuéntame qué rincón de tu casa quieres resolver. Te ayudaré a ordenar las ideas y a distinguir qué merece hacerse a medida antes de hablar de acabados.
Sin compromiso. Las medidas aproximadas son suficientes para empezar.
Antes del color o del tirador, pensamos en cables, calor y en lo que vas a guardar.
Pasamos antena, HDMI y corriente por dentro del mueble, con tapas para poder cambiar un aparato sin desmontar nada.
Combinamos puertas, cajones y estantes abiertos para que la pared no pese visualmente.
Hueco para barra de sonido, altavoces o subwoofer, pensado a la altura correcta.
Espacio para libros, juegos de mesa, vajilla o documentos, según lo que necesites guardar.
Dieciséis configuraciones para visualizar diferentes distribuciones, acabados y formas de integrar la solución en un espacio real.
Son un punto de partida para hablar, no tarifas cerradas.
Mueble bajo, suspendido o con patas, con hueco para aparatos y pasacables. Para salones pequeños o pisos de alquiler.
Bajo, estantes y módulos altos combinados para que el salón quede ordenado de una vez.
Chimeneas eléctricas, paneles giratorios, puertas que esconden la pantalla o maderas nobles.
Si no tienes medidas exactas, no pasa nada. Con una idea aproximada podemos darte un rango.
Una foto desde el sofá y otra de cerca donde se vean los enchufes y la toma de antena.
Lista de lo que va a vivir en el mueble y si cambiarás la tele pronto por una más grande.
Fotos de muebles que te gustan, aunque sean de revistas o de otras marcas.
Si hay reforma, pintura o mudanza por medio, dinos las fechas.
Te damos un rango de precio y te proponemos una idea de composición con lo que nos envías.
Después de medir cerramos diseño, acabados y montaje, con el precio final por escrito.
Si dudas entre dos ideas, envía las dos. Te decimos cuál funciona mejor en tu salón.
Enviar fotos y medidas →
El mueble de TV se toca a diario y está a la vista. Por eso importan tanto el acabado como el tablero que va debajo.
Te traemos muestras físicas a casa para que veas el color con la luz de tu salón.

Cuéntame qué rincón quieres resolver y qué resultado esperas. Con fotos y medidas aproximadas podré ayudarte a concretar el alcance de la consulta.
El alcance y las condiciones se confirman antes de formalizar el encargo.
Casi siempre. Pasamos los cables por dentro del mueble y dejamos tapas para acceder a ellos. Si hay que mover un enchufe, te lo decimos antes y lo coordina un electricista.
Lo normal es que el centro de la pantalla quede a la altura de los ojos sentado en el sofá, alrededor de 1 metro del suelo. Lo ajustamos a tu sofá y a tu pantalla.
Sí, con anclajes específicos o refuerzos detrás del tabique. Por eso preguntamos de qué es la pared antes de diseñar un mueble suspendido.
Adjunta una foto de la pared, las medidas aproximadas y qué aparatos tienes. Te respondemos con una propuesta inicial y los siguientes pasos.