Despiece verificable
Cada módulo parte de medidas confirmadas, espesores reales, sentido de veta y mecanizados compatibles con los herrajes elegidos.
El taller convierte medidas, despieces y muestras aprobadas en piezas preparadas para llegar a obra en el orden correcto y con los remates previstos.
La precisión no depende de una sola máquina: nace de revisar el despiece, identificar piezas críticas y comprobar cada conjunto antes del transporte.
Cada módulo parte de medidas confirmadas, espesores reales, sentido de veta y mecanizados compatibles con los herrajes elegidos.
Revisamos continuidad, holguras, cantos y encuentros visibles antes de proteger las piezas para su salida.
Los conjuntos complejos pueden probarse en taller para detectar interferencias de iluminación, mecanismos o pasos de cable.
Etiquetamos y embalamos según el orden de montaje para reducir movimientos innecesarios dentro de la vivienda.
Tapetas, zócalos y remates se calculan para absorber tolerancias sin improvisar el aspecto final en obra.
Si una pieza necesita corrección, se identifica antes de cerrar el montaje y se documenta el siguiente paso.
Una entrega fluida se prepara mucho antes de cargar el vehículo. Estas comprobaciones reducen ajustes evitables y protegen el resultado aprobado.
Contrastamos referencias, acabado, orientación de veta, tiradores, herrajes y posición de cada pieza con la versión validada.
Probamos aperturas, guías, bisagras y sistemas especiales dentro de los rangos de carga previstos por el fabricante.
La luz rasante ayuda a detectar golpes, diferencias de brillo o defectos de canto antes de embalar.
El tamaño de los módulos, el ascensor, la escalera y el recorrido interior definen cómo se agrupa y se carga el pedido.
El equipo recibe planos, identificación de módulos, fijaciones previstas y notas sobre instalaciones o encuentros delicados.
Solo después de revisar cantidades, piezas auxiliares y documentación se prepara la salida coordinada con el cliente.
La disponibilidad de visitas se confirma de forma individual y siempre con cita previa, según la fase de producción y las condiciones de seguridad.
No se autoriza el despiece definitivo hasta disponer de medidas técnicas o de una verificación válida para el alcance contratado.
Se prevén holguras y piezas de ajuste. El modo exacto de rematar se define con la medición y se confirma antes de producir.
Las superficies se embalan según fragilidad, acabado y orden de entrada; cantos y frentes reciben protección específica.
Envía fotos, medidas aproximadas y una referencia. Un gestor revisará la viabilidad y te indicará qué decisiones hacen falta antes del taller.
Con unas fotos, medidas aproximadas y una idea de uso podemos preparar una primera orientación antes de concertar la medición.